Mundos íntimos. Me crié sin mi viejo; aparecía poco y deliraba bastante. Enfermo, vino a buscar ayuda: no lo pude abandonar.
Sombras. El autor estaba cansado de lidiar con alguien que no se hacía cargo de nada, hasta sintió temor de tener que cuidarlo. Finalmente lo internaron y, en lo que se pudo, mantuvo el vínculo.









