Los productores coinciden: la canción número 1 de 1965, con una letra inspirada en la Biblia, que se convirtió en un himno atemporal

Los productores coinciden: la canción número 1 de 1965, con una letra inspirada en la Biblia, que se convirtió en un himno atemporal
  • En los noventa, un nuevo público la descubrió como parte de la banda sonora de la película "Forrest Gump".