Los arrepentimientos que afloran con más fuerza en la madurez: “Me casé por terquedad, y es una de las pocas cosas de las que me arrepiento en la vida”
Cuantos más años de vida vivida, más posibles arrepentimientos, pero la clave, según los especialistas, reside en ser capaces de convertirlos en algo útil, en una emoción que nos ayude a sacar un aprendizaje.









