La psicología dice que las personas que comen con las manos no lo hacen por falta de modales sino por una conexión más profunda con la comida, la memoria y sus raíces: se trata de recordar fiestas, reuniones familiares y rutinas de la infancia
- Un hábito presente en numerosas culturas sigue despertando curiosidad y debate.
- Detrás de un gesto cotidiano pueden existir factores relacionados con la experiencia sensorial y la identidad.









