Borré Instagram por un día y terminé horneando, leyendo un libro, mirando una película y durmiendo una siesta: lo inquietante fue darme cuenta de que ese tiempo siempre había estado ahí
- Desinstalar Instagram por apenas 24 horas alcanzó para recuperar hábitos olvidados y descubrir cuánto tiempo consumen las redes sociales.
- La experiencia de pasar un día sin esta aplicación expuso el papel de las distracciones digitales en la vida cotidiana.









